Tips para aprender a nadar..

Aprender a nadar puede asustarte si no sabes lo que haces. Sin embargo, no deberás preocuparte, ya que hay medidas que puedes adoptar para lograr que esto luzca menos abrumador. Una vez que domines esta habilidad, podrás nadar con mucha facilidad.

  1. Deja ir tu miedo.  Muchísimas personas posponen el aprender a nadar porque tienen miedo de ahogarse. Aunque los ahogamiento sí ocurren, la mayoría de ellos pudieron haber sido prevenidos con unas pocas y simples medidas de seguridad. Sigue estas instrucciones cuando estés nadando y las posibilidades de ahogarte disminuirán dramáticamente:
    • No nades solo. Siempre sal a nadar con por lo menos una persona que tenga mejores habilidades en el agua que tú, si no, hazlo con varias personas a tu alrededor. Un área con salvavidas suele ser el mejor lugar para nadar.
    • No empieces a nadar en agua con corriente. Si vas a aprender a nadar en el océano o en un río, necesitarás estar más al pendiente del movimiento del agua. Si tienes que aprender a nadar de esta manera, procura asegurarte de estar con alguien que sepa lo que hace; asegúrate de leer el paso sobre cómo salir de una contracorriente o un río que corre rápidamente (hacia abajo).
    • Quédate dentro de la profundidad que puedas manejar. Cuando vas a aprender a nadar, no debes aventurarte a estar en agua demasiado profunda. De esa manera, si algo sale mal, simplemente puedes pararte y respirar.
    • Procura evitar nadar cuando haya mal clima. Si ves una tormenta aproximándose, sal del agua.
    • No nades en agua que esté demasiado fría. El mover tus extremidades para nadar puede ser muy difícil, sobretodo si estás en agua fría.
  2. Acostúmbrate a flotar. Cuando estés en el agua, sujétate de un lado de la piscina o estanque y deja que tus piernas floten detrás de ti; si las dejas, deben flotar fácilmente. No obstante, a algunas personas les gusta hundirse hacia el fondo mientras la parte superior del su cuerpo flota. No te preocupes; tan solo vuelve a probar el método. Practica hacer esto con tu estómago y tu espalda, hasta que te sientas cómodo dejando que la mitad de tu cuerpo flote.
    • Procura flotar de espaldas o sobre tu estómago tan pronto como puedas. Puede ser que te sientas raro al tener agua alrededor de tus oídos mientras tu nariz y boca están al aire, pero no te preocupes porque te acostumbrarás. Para tener un estabilidad extra, abre tus brazos en ángulo recto para que tu cuerpo forme una “T”.
  3. No entres en pánico. Recuerda siempre que tienes un recurso si no puedes manejar la profundidad o simplemente no puedes mover tus extremidades, recuerda que puedes flotar de espaldas. No te agites tu cuerpo ni empieces a respirar rápidamente si no puedes nadar; simplemente ponte sobre tu espalda tan derecho como puedas y deja que el agua te cargue mientras vuelvas a recuperar la compostura.
  4. Practica exhalar debajo del agua. Aunque estés aún en agua no tan profunda, inhala profundamente y sumerge tu cara. Lentamente exhala por tu nariz hasta que no tengas aire, luego saca tu cara del agua. Las burbujas deberán salir. También puedes exhalar por la boca, pero por lo general con burbujas grandes hasta que finalmente puedas expulsar una corriente de las mismas.
    • Si te sientes incómodo exhalando por tu nariz, puedes sostener el aire cerrando tu nariz con la mano o puedes usar una pinza para la nariz y exhalar por la boca.
  5. Usa gafas protectoras (opcional). El usar gafas protectoras puede hacerte sentir más cómodo abriendo los ojos bajo el agua puede permitirte ver claramente. Busca un par de de gafas protectoras con círculos esponjosos alrededor de los ojos y sumérgete en el agua; este tipo de gafas protectoras se quedarán pegados en tu piel. Ajusta la cinta detrás de tu cabeza para que los gafas protectoras queden a tu medida.